Cuentos goticos
Cuentos goticos Ahora era diferente. Tenían que marcharse de la región por un tiempo. Tenían que abrirse camino por las aguas agitadas aquella misma noche. Ellis no tenía miedo… no habría tenido ningún miedo, en realidad, si Owen se hallara en el estado en que se hallaba una semana antes, el día anterior; pero con Owen desquiciado, desesperado, desvalido, acosado por el destino, ¿qué iba a hacer?
Se adentraron en la oscuridad turbulenta y nadie volvió a verlos.
La casa de Bodowen es un montón de ruinas húmedas y lúgubres. Y un sajón forastero es ahora el dueño de las tierras de los Griffiths.