Los amores de Sylvia
Los amores de Sylvia Desde ese instante, en el corazón de Sylvia se instaló ese propósito. Pero no era algo que ella se confesara ni a sí misma. Tan solo quería ver a Molly, y casi se hizo creer que era tan solo para consultarle qué tipo de capa iba a hacerse, y sería Donkin el que la cortaría, y ella quien la cosería siguiendo las indicaciones del sastre; en cualquier caso, esa fue la razón que le dio a su madre cuando hubo acabado las tareas del día, y hacia el atardecer un hermoso resplandor apareció en el pálido y acuoso cielo.