Los amores de Sylvia
Los amores de Sylvia 14
SOCIOS
Cuando llegó el ocaso, y la tienda se fue vaciando, Philip decidió que acompañaría a Coulson. Se sentía más tranquilo con respecto a Sylvia, y su visita podía posponerse; y, después de todo, tenía la impresión de que había que atender los deseos de sus jefes, y no había que desairar el honor de haber sido invitado a la residencia privada de Jeremiah por otra cosa que no fuera un firme compromiso anterior. Además, dentro de Philip habitaba un ambicioso hombre de negocios. No había que desatender ningún paso encaminado a conseguir el segundo gran objeto terrenal de su vida, del que, además, dependía el primero.
