Los amores de Sylvia
Los amores de Sylvia 37
UNA AUSENCIA
La indisposición de la madre de Hester había retrasado el que esta le enseñara la carta de Philip a los Foster, a fin de hablar con ellos acerca de su contenido.
Alice Rose se iba apagando lentamente, y los muchos días que tenía que pasar sola pesaban mucho sobre su ánimo y, por consiguiente, sobre su salud.
Todo esto salió a la luz en la conversación que siguió a la lectura de la carta de Hepburn en la pequeña sala de estar del banco, el día después de que Sylvia hubiera mantenido su confidencial entrevista con Jeremiah Foster.
Este era un auténtico hombre de honor, y jamás aludió a esa visita; pero lo que ella le contara influyó mucho en el plan que les propuso a su hermano y a Hester.
