Mary Barton
Mary Barton Había algo que nadie se habría atrevido a decir,
nubes que pasaban ligeras sobre un día sonriente,
susurros e insinuaciones que iban de boca en boca
y noticias confusas que ningún juez habría podido aclarar.
CRABBE
Siempre se le ocurren curiosas conjeturas
y toma partido por las ideas más dudosas.
Ibíd[92].
Mary volvió a casa. ¡Ay, cómo le dolía la cabeza y qué mareada estaba! Pero ya tendría tiempo de desahogarse más tarde.
Se sentó en silencio mirando por la ventana y sin ver nada, hasta que reparó en algo que le hizo dar un respingo y apartarse.
Pero era demasiado tarde. La habían visto.
Sally Leadbitter entró en el sucio cuartito y lo iluminó con los estridentes colores de su traje de los domingos.
