Mary Barton
Mary Barton Hay quienes viven de las leyes
y se les tiene por gente honrada y honorable.
CRABBE[101]
A las dos menos cinco, Job Legh estaba en la puerta de la pensión donde se alojaba el señor Bridgenorth cuando se reunían los tribunales. Había dejado a la señora Wilson en casa de unos conocidos que le habían ofrecido una habitación para la anciana y para Mary; una habitación que había ocupado varias veces en sus ocasionales visitas a Liverpool, pero que se alegraba de haberles cedido, pues a él le daba igual dónde dormir, y la ciudad estaba abarrotada y muy agitada en la víspera de las sesiones del tribunal.
Le hicieron pasar a las habitaciones del señor Bridgenorth, que estaba redactando unos memorandos. Mary y Will Wilson no habían llegado todavía, pues, como sabemos, estaban casi en alta mar; pero, claro, Job no lo sabía y eso no le preocupaba tanto como conocer el resultado de la entrevista que el abogado había tenido esa mañana con Jem.
