Mary Barton
Mary Barton Estás aquí acusado
de haber usurpado con presunción maldita e impía
la divina prerrogativa
de decidir sobre la vida y la muerte de tus semejantes,
siguiendo tus viles y negras pasiones;
de haber derramado con violento y destemplado acero
una sangre que tendría que haber fluido
siguiendo su curso natural y tranquilo: en suma,
y por decirlo con una palabra que hace que se hiele el aire
y que se hundan horrorizadas las mejillas de cualquiera,
de ser un frío asesino a medianoche.
MILMAN, Fazio[105]
De todos cuantos vivieron angustiados aquellas horas nocturnas, quien peor lo pasó fue probablemente el pobre padre del asesinado. Apenas había dormido desde que recibió el golpe; y el tiempo que estaba despierto lo abrumaban agitados pensamientos que después parecían obsesionarle y perseguirle en sus inquietos sueños.
