Mary Barton
Mary Barton ¡Oh, si hubiese sobrevivido!
—replicó Rusilla—. ¡Jamás penitencia alguna
habrÃa igualado a la suya! Yo conocÃa muy bien su corazón
vehemente en todo. Y se habrÃa impuesto
tan extremado castigo que
el sufrimiento de su carne habrÃa bastado
para que cualquiera que recordara su crimen
lo olvidara entre compadecido y espantado
como un leve horror.
SOUTHEY, Roderick[112]
Cuando Mary llegó a la calle donde vivÃan los Wilson, Jem le salió al encuentro. Apareció de pronto y ella se sobresaltó.
—¿Vienes a ver a mi madre? —preguntó con ternura poniéndole la mano en el brazo y aminorando el paso.
—SÃ, y a ti también. ¡Oh, Jem! ¿Es cierto? Cuéntame.
Intuyó que él adivinarÃa el significado de estas lacónicas palabras. Jem dudó un momento antes de responder.
