Mary Barton
Mary Barton A partir de ese momento, ni siquiera una nube pasajera enturbió la confianza de su relación; incluso Jem la irritaba más que Mary y ante ella reprimía su ocasional malhumor, hasta que éste se redujo perceptiblemente.
Años después, hablando con Jem, un día se le escapó una expresión casual que le dio a entender a su hijo que estaba al corriente del crimen cometido por John Barton. Llevaban mucho tiempo sin ver a nadie de Manchester que pudiera haber revelado el secreto (si es que alguien lo conocía, pues Jem había hecho lo imposible para ocultarlo) y quiso saber lo que sabía y cómo lo había averiguado. Había sido la propia Mary quien se lo había contado.
La mañana de la que hablamos en este capítulo, mientras Mary lloraba y la señora Wilson trataba de consolarla con caricias y tiernas palabras, la joven le explicó, dejándola perpleja y horrorizada, el profundo dolor que la consumía, el crimen que había manchado la memoria de su difunto padre.