Mary Barton
Mary Barton Mientras el pobre ayuna, el rico come,
y al otro el corazón le reconcome;
«Nos mienten —exclama solemne—,
¿harían eso si fuésemos hermanos?».
The Dream
El señor Carson se enfrentaba a una de las encrucijadas de su vida. El objeto de los esfuerzos, los temores y deseos de los últimos años había desaparecido de pronto: se había desvanecido en el profundo misterio que circunscribe nuestra existencia. Es más, incluso la venganza que tanto había acariciado le había sido arrebatada por la mano divina.
Acontecimientos semejantes habrían obligado a reflexionar incluso al más insensato, y mucho más al señor Carson, cuya inteligencia, aunque no muy cultivada, era muy enérgica; de hecho, esta misma energía le había llevado a ejercer su capacidad en una sola dirección y le había impedido tener puntos de vista más amplios y filosóficos.
