Norte y sur
Norte y sur Primeras impresiones
Dicen que todos tenemos hierro en la sangre,
y tal vez un grano o dos sea bueno;
pero él me hace sentir por su dureza
que tiene en la suya demasiado acero.
ANÓNIMO[17]
—¡Margaret! —dijo el señor Hale cuando volvió de acompañar a su invitado abajo—, no pude evitar observar tu cara con cierta angustia cuando el señor Thornton nos confesó que habÃa sido dependiente. Yo ya estaba enterado, por el señor Bell, asà que sabÃa lo que iba a contarnos; pero te aseguro que creà que ibas a levantarte y salir de la habitación.
