Norte y sur
Norte y sur La sombra de la muerte
Confía en la mano velada que a nadie lleva
por el camino que seguía;
y procura estar siempre preparado para el cambio,
pues el mundo se rige por flujos y reflujos.
TRADUCIDO DEL ÁRABE[26]
El doctor Donaldson hizo su primera visita a la señora Hale el día siguiente por la tarde. Se reanudó el misterio que Margaret creía haber superado gracias a sus recientes hábitos de intimidad. No le permitieron entrar en la habitación, pero a Dixon sí. Margaret no era una amiga fácil, pero cuando amaba a alguien, lo hacía con una pasión que no estaba en modo alguno exenta de celos.
Pasó al dormitorio de su madre, que quedaba justo detrás de la salita, y esperó a que saliera el doctor paseando de un lado a otro. De vez en cuando se paraba a escuchar; creyó oír un gemido. Apretó las manos y contuvo la respiración. Estaba segura de que había oído un gemido. Siguió a esto un silencio de varios minutos; y luego se oyó un arrastrar de sillas, las voces más altas y el ligero revuelo de la despedida.
Oyó que abrían la puerta y salió del dormitorio rápidamente.
