Norte y sur
Norte y sur —Mandarlos al Dragon para que les den una buena comida, pobres infelices. Y luego, por suerte, me encontré al padre Grady y le he pedido que hable con ellos y los convenza de que no se marchen todos a la vez. ¿Cómo se fue la señorita Hale a casa? Estoy seguro de que no podÃa caminar.
—Se fue en coche. Se ha hecho todo como es debido, incluso el pago. Hablemos de alguna otra cosa. Ya ha causado bastante trastorno.
—No sé dónde estarÃa yo ahora si no hubiera sido por ella.
—¿Acaso estás tan desvalido como para que tenga que defenderte una chica? —preguntó la señora Thornton desdeñosamente.
El enrojeció.
—Pocas chicas habrÃan recibido los golpes destinados a mÃ; con toda intención, además.
—Una chica enamorada hace lo que sea —replicó la señora Thornton bruscamente.
—¡Madre! —Dio un paso al frente, se detuvo; jadeó indignado.