Norte y sur
Norte y sur Errores aclarados
Tu belleza fue lo primero que conquistó el lugar,
y escaló las murallas de mi corazón impávido,
que languidece ahora cautivo en un rincón,
sufriendo el cruel rigor del abandono:
pero de todas modos tu siervo aguantará,
a despecho del brusco rechazo y del callado orgullo.
WILLIAM FOWLER[37]
Margaret se levantó al dÃa siguiente contenta de que hubiera terminado la noche: no se sentÃa como nueva pero sà descansada. Todo habÃa ido bien en la casa; su madre sólo se habÃa despertado una vez. Una ligera brisa agitaba el aire caliente y aunque no habÃa árboles que mostraran el alegre movimiento de las hojas agitadas por el viento, Margaret sabÃa que en uno u otro lugar, al borde del camino, en los sotos o en la espesura del bosque, habÃa un alegre sonido susurrante, un ruido creciente y decreciente, cuya sola idea era un eco de alegrÃa lejana en su corazón.
