Norte y sur
Norte y sur —La señorita Hale no es mi amiga. Mi amigo es el señor Hale.
—Me alegra oÃrtelo decir, porque si fuera amiga tuya te disgustarÃa lo que dice Betsy.
—Cuéntamelo —repuso él, con aquella actitud absolutamente sosegada que habÃa adoptado en los últimos dÃas.
—Betsy dice que la noche que su novio…, no recuerdo el nombre, porque ella siempre lo llama él.
—Leonards.
—La noche que vieron por última vez a Leonards en la estación, cuando lo vieron por última vez en el trabajo, en realidad, la señorita Hale estaba allà paseando con un joven que Betsy cree que mató a Leonards de un golpe o un empujón.
—Leonards no murió de un golpe ni de un empujón.
—¿Cómo lo sabes?
—Porque se lo pregunté claramente al médico del hospital. Él me dijo que Leonards tenÃa una enfermedad interna desde hacÃa tiempo, causada por el hábito de beber en exceso; que el hecho de que empeorara rápidamente mientras estaba ebrio zanjaba la cuestión en cuanto a si el último ataque fatÃdico habÃa sido causado por exceso de bebida o por la caÃda.
—¡La caÃda! ¿Qué caÃda?
—La caÃda o el empujón de que habla Betsy.