Norte y sur
Norte y sur Respirar tranquilidad
Y camina despacio por la playa soleada,
con muchas pausas vacilantes,
la pena ejerce una influencia tan secreta y sagrada.
HOOD [87]
—¿No es Margaret la heredera? —susurró Edith a su esposo cuando estaban solos en su habitación por la noche, después del triste viaje a Oxford. Le habÃa hecho bajar la cabeza, se habÃa puesto de puntillas y le habÃa implorado que no se asustara antes de aventurarse a hacerle la pregunta. Pero el capitán Lennox no tenÃa ni idea. Si alguna vez se lo habÃan dicho, lo habÃa olvidado. Un miembro numerario de un pequeño colegio no podÃa tener mucho que dejar. Claro que él nunca habÃa querido que ella pagara el alojamiento, y era absurdo que les diera doscientas cincuenta libras anuales teniendo en cuenta que no bebÃa vino. Edith se apoyó normalmente en los pies un poco más triste, con un idilio hecho añicos.
Una semana más tarde, se acercó cabrioleando a su marido y le hizo una reverencia.
—Yo tengo razón y tú te equivocas, nobilÃsimo capitán. Margaret ha recibido carta de un abogado y es heredera universal, siendo los legados unas dos mil libras, y la propiedad de unas cuarenta mil al valor actual de los inmuebles en Milton.
