Ruth
Ruth —No te preocupes por mis negocios, querida. Las mujeres no podéis entender el mercado de valores y cosas similares. No pienses que he olvidado el error garrafal que cometiste cuando le leÃste a papá en voz alta el estado de las acciones, aquella tarde en que habÃa perdido sus gafas. ¿De qué estábamos hablando? ¡Oh, sÃ! De Farquhar y de la atractiva señora Denbigh. ¡SÃ! Me di cuenta enseguida de que ése era el tema del que querÃa hablarme mi querido caballero. Personalmente no se ha explayado mucho pero sus ojos hicieron chiribitas cuando le conté las entusiasmadas cartas que Mary y Elizabeth escribÃan sobre ella. ¿Cuántos años crees que tiene?
—¡Yo lo sé! —dijo Jemimah—. Al menos escuché que hablaban de su edad cuando apenas llegó a Eccleston, entre otras muchas cosas. Cumplirá veinticinco años en otoño.
—Y Farquhar tendrá cuarenta, al menos. Ella es joven, demasiado para tener un niño como Leonard; ¡parece más joven! Mimi, parece más joven que tú. ¿Cuántos años tienes tú? ¿Veintitrés, no es cierto?
—Cumplidos en marzo —respondió Jemimah.