Vida de Charlotte Bronte
Vida de Charlotte Bronte Cualquier anticuario sabe hoy que la fórmula de rezo bono statu se refiere siempre a los vivos. Sospecho que ese singular nombre cristiano es una transcripción errónea del cantero por Austet, contracción de Eustatius, pero la palabra Tod que se ha interpretado mal por las cifras arábigas 600 es perfectamente clara y legible. Basándose en el supuesto de tan absurda prueba de antigüedad la gente reclama independencia y refuta el derecho del vicario de Bradford a nombrar un coadjutor en Haworth.10
Cito este fragmento para explicar el componente imaginario de una conmoción que tuvo lugar en Haworth hace treinta y cinco años, a la que tendré ocasión de volver más detenidamente.
El interior de la iglesia es normal y corriente; ni tan antiguo ni tan moderno como para llamar la atención. Los bancos son de roble negro, con divisiones altas, y los nombres de sus propietarios escritos con pintura blanca en las puertas. En el altar no hay objetos de bronce ni tumbas, ni monumentos, sólo una placa mural a la derecha, con la siguiente inscripción:
AQUÍ YACE
MARÍA BRONTË, ESPOSA
DEL
REV. P. BRONTË, MINISTRO DE HAWORTH.
ENTREGÓ SU ALMA AL SALVADOR