Vida de Charlotte Bronte

Vida de Charlotte Bronte

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Ya ha pasado la operación; fue ayer. La realizó el señor Wilson, con la ayuda de otros dos médicos. Él dice que ha sido un éxito; pero papá todavía no ve nada. Todo duró exactamente un cuarto de hora; no fue la sencilla operación de reclinación que nos describió el señor C., sino una más compleja de extracción de la catarata. El señor Wilson no es partidario de la reclinación. Papá demostró una paciencia y una firmeza extraordinarias; los médicos parecían sorprendidos. Yo estuve en la sala todo el tiempo, porque papá quiso que así fuera; por supuesto, no abrí la boca ni me moví hasta que terminó todo, y entonces pensé que cuanto menos hablara mejor, tanto para papá como para los médicos. Papá ahora está en la cama, con la habitación a oscuras, y no debe moverse en cuatro días. Debe hablar y hay que hablarle lo menos posible. Te agradezco mucho la carta y tus amables consejos, que me produjeron gran satisfacción porque descubrí que había organizado muchas cosas tal como tú me indicas y, como tu teoría coincide con mi práctica, estoy segura de que la segunda es correcta. Espero que el señor Wilson me permita prescindir de la enfermera pronto; es bastante buena, sin duda, aunque tal vez un poco más obsequiosa de la cuenta; y no muy de fiar, supongo yo; pero no me ha quedado más remedio que confiar en ella en algunas cosas [...]Me divirtió mucho tu versión de los coqueteos de —; pero también me entristeció un poco. Creo que la Naturaleza lo había destinado a algo mejor que perder el tiempo haciendo desgraciadas a algunas pobres solteras ociosas. Lamentablemente, las chicas se sienten obligadas a quererle a él y a otros como él, porque aunque sus mentes permanecen bastante ociosas, sus sensaciones son completamente nuevas y en consecuencia frescas y lozanas; y en cambio él sacia su placer y puede divertirse impunemente con el tormento de otros. Es injusto; la lucha es desigual. Ojalá tuviera yo el poder de inculcar en el alma de las perseguidas un poco de amor propio sereno —de conciencia de superioridad sustentadora (pues son superiores a él porque son más puras)—, un poco de resolución alentadora para soportar el presente y esperar el final. Si todas las solteras abrigaran y conservaran esos sentimientos, él no alzaría la cresta delante de ellas. Quizá por suerte sus sentimientos no sean tan fuertes como parece y, en consecuencia, las saetas del caballero no hieran tan hondamente como a él le gustaría. Espero que así sea.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker