Vida de Charlotte Bronte
Vida de Charlotte Bronte Durante todo ese tiempo, y a pesar de las preocupaciones domésticas que las agobiaban —a pesar del fracaso de sus poemas—, las hermanas habÃan emprendido la otra aventura literaria a que aludÃa Charlotte en una de sus cartas a los señores Aylott. Cada una habÃa escrito un relato en prosa, con la esperanza de conseguir publicarlos juntos. Cumbres borrascosas y Agnes Grey ya se han publicado. El tercero, el de Charlotte, todavÃa es un manuscrito, pero se publicará poco después de que aparezca esta biografÃa.73 El argumento no es muy interesante en sà mismo; aunque pobre interés es el que depende de episodios asombrosos más que del desarrollo dramático de los personajes; y Charlotte Brontë nunca superó uno o dos bocetos de los retratos que hizo en El profesor, ni superó nunca en gracia femenina uno de los personajes femeninos que creó en ese libro. En la época en que lo escribió, su gusto y sus opiniones se habÃan rebelado contra el exagerado idealismo de la infancia y pasó al extremo de la realidad: describió minuciosamente los personajes tal como los habÃa visto en la vida real; si eran fuertes, incluso hasta la tosquedad —como algunos que habÃa conocido en la vida real—, «los describÃa como jumentos»; si el escenario de la vida tal como la veÃa era en su mayor parte salvaje y grotesco, y no pintoresco ni agradable, lo describÃa con absoluta fidelidad. La gracia de algunas escenas y algunos personajes que son fruto de su imaginación más que de la realidad absoluta, destacan exquisitamente de las oscuras sombras y caprichosos trazos de los otros, y nos recuerdan algunos retratos de Rembrandt.