Vida de Charlotte Bronte
Vida de Charlotte Bronte El año siguiente empezó con frío y mal tiempo que afectaron mucho a la señorita Brontë, bastante debilitada ya por la angustia y las preocupaciones. Ella misma explica que había perdido completamente el apetito y que parecía «gris, vieja, extenuada y deprimida» por sus padecimientos durante aquella estación inclemente. El frío le provocó un fuerte dolor de muelas; y el dolor de muelas fue la causa de una sucesión de noches espantosas; y la prolongada vigilia le afectó a los nervios haciéndole sentir con redoblada sensibilidad toda la tensión de su vida opresiva. Pero no se permitió achacar su mala salud al desasosiego; «porque en realidad —dijo en esa época— tengo muchas, muchísimas cosas que agradecer». La verdadera situación tal vez pueda deducirse de los siguientes extractos de sus cartas.
1 de marzo
