Vida de Charlotte Bronte
Vida de Charlotte Bronte El señor Brontë procuraba siempre que su hija aceptara las invitaciones porque se daba cuenta de que el cambio le sentaba muy bien, aunque ella se mostrara muy reacia a dejarle solo. Aquel mes de agosto la invitaron a pasar una semana cerca de Bowness, donde sir James Kay Shuttleworth había alquilado una casa. Ella dice: «He accedido a ir de mala gana, más que nada por complacer a papá, que se habría molestado mucho si me hubiera negado; pero me disgusta dejarle. Espero que no empeore, aunque sigue quejándose de debilidad. No está bien anticipar los males y pasarse la vida angustiado esperando lo peor; pero creo que el dolor es una espada de doble filo, hiere de ambas formas; el recuerdo de una pérdida es la predicción de otra».
Conocí a la señorita Brontë durante esa visita al Briery, lady Kay Shuttleworth me había invitado a reunirme con ella allí. Transcribo ahora una carta que escribí poco después a una amiga que se interesaba mucho por la obra de Charlotte, porque creo que expresa mis primeras impresiones con más veracidad y frescura que si hiciera ahora una descripción más amplia.
