Vida de Charlotte Bronte
Vida de Charlotte Bronte 118 Si no es asÃ, merecerÃa la pena que lo hiciera.
No diré mucho de la impresión que me ha causado este libro. Es la primera exposición de materialismo y ateÃsmo declarado que he leÃdo en mi vida; la primera declaración inequÃvoca de incredulidad en la existencia de un Dios y de una vida futura que he visto jamás. Para juzgar dicha exposición y declaración habrÃa que dejar a un lado el horror instintivo que provocan y considerarlas con ánimo imparcial y talante sereno. Me resulta difÃcil hacerlo. Lo más extraño es que nos invitan a alegrarnos de ese vacÃo sin esperanza, a aceptar esta amarga pérdida como un gran beneficio, a recibir esta desolación indescriptible como un estado de grata libertad. ¿Quién podrÃa hacerlo si quisiera? ¿Quién lo harÃa si pudiera?
Sinceramente, yo por mi parte deseo averiguar y saber la Verdad; pero si la Verdad fuera ésa, se guarda muy bien con misterios y se cubre con un velo. Si la Verdad fuera ésa, el hombre o la mujer que la mantenga podrÃan maldecir el dÃa que él o ella nació. Pero he dicho que no me extenderÃa demasiado en lo que yo pienso; quisiera saber, más bien, lo que piensa alguna otra persona, alguien cuyos sentimientos no influyan en su juicio. Asà que lea el libro con objetividad y dÃgame sinceramente lo que piensa. Sólo si tiene tiempo, por supuesto, no en caso contrario.