Vida de Charlotte Bronte
Vida de Charlotte Bronte Muy señor mío: Tengo que agradecerle sin demora su amable carta y su sincero y hábil comentario sobre Villette. Estoy de acuerdo con muchas de sus críticas. Quizá la tercera parte elimine algunas de las objeciones; otras se resisten tenazmente. No creo que el interés alcance nunca el grado que se desearía, el clímax si lo hay llega casi al final; e incluso entonces no creo que el lector habitual de novelas considere «el montón de tormento lo bastante grande», como dicen los americanos, ni los colores arrojados sobre el lienzo con suficiente audacia. No obstante, me temo que tendrán que conformarse con lo que se les ofrece: mi paleta no me permite conseguir tonos más fuertes; si intentara intensificar los rojos o bruñir los amarillos, sólo conseguiría estropearlo todo.
Si no me equivoco, se descubrirá que la emoción se mantiene de forma pasable en todo el libro. En cuanto al nombre de la heroína, no sé muy bien qué sutil idea me hizo ponerle un nombre frío; pero al principio la llamé Lucy Snowe (con e al final); luego cambié Snowe por Frost. Después me arrepentí del cambio y volví a Snowe. Me gustaría cambiarlo de nuevo en todo el manuscrito si no es demasiado tarde. Tiene que llevar un nombre frío; en parte, quizá, por el principio de lucus a non lucendo,