Vida de Charlotte Bronte
Vida de Charlotte Bronte Muy señor mÃo: Yo sólo querÃa que se demorara la publicación de Shirley hasta que hubiera acabado casi Villette; asà que ya no puede haber objeción para que se haga cuando lo considere oportuno. En cuanto a empezar a componer el manuscrito, sólo diré que si pudiera seguir con la tercera parte a mi ritmo medio y sin más interrupciones que las normales, lo tendrÃa acabado en unas tres semanas. A usted le corresponde decidir si es mejor demorar ese tiempo la edición o iniciarla inmediatamente. Desde luego, yo preferirÃa que viera usted la tercera parte antes de imprimir las dos primeras. Pero si el retraso resultara perjudicial, tampoco lo considero indispensable. He leÃdo la tercera parte de Esmond y me ha parecido amena y emocionante. Me parece que tiene más Ãmpetu y emoción que las dos primeras partes; que en ésta nunca faltan el movimiento y la brillantez de los que carecÃan a veces las anteriores. Creo que Thackeray ha empleado todas sus facultades en algunos pasajes; su grandiosa fuerza y seriedad producen una profunda satisfacción. No podÃa por menos que decirme: «Al fin demuestra su fuerza». Beatriz me parece el personaje más logrado del libro; está concebido con frescura y delineado con viveza. Es peculiar; tiene impresiones nuevas, al menos para mÃ. Beatriz no es en sà misma totalmente mala. La grandeza y bondad que manifiesta sugieren esta opinión a veces. Se dirÃa que la acuciaba el destino. Se dirÃa que alguna antigua fatalidad pesa sobre su casa y que una vez cada tantas generaciones su ornamento más brillante ha de ser su mayor desgracia. A veces, lo bueno de sus luchas contra esta suerte espantosa no es sino que venza el Destino. Beatriz no puede ser una mujer honrada. «Lo intenta y no puede». Orgullosa, bella y mancillada, nació para lo que es, amante de un rey. No sé si ha visto la reseña del Leader; yo la leà nada más acabar el libro. ¿Me equivoco si la considero una crÃtica insulsa, frÃa e insuficiente? Pese a toda su pretendida amistad, a mà me produjo una impresión muy desalentadora. Estoy segura de que en otros cÃrculos harán otra suerte de justicia a Esmond. Un comentario agudo del crÃtico es del tenor de que Blanche Armory y Beatriz