Vida de Charlotte Bronte
Vida de Charlotte Bronte como un rayo, supe lo que iba a pasar. Él entró en la sala. Se quedó de pie delante de mí. Puedes imaginar cuáles fueron sus palabras; no podrías entender su actitud, ni puedo yo olvidarla. Me hizo comprender por primera vez lo difícil que es para un hombre declararse cuando no sabe cuál va a ser la respuesta [...] Me causó una impresión extraña ver a un hombre tan hierático en general temblando de aquel modo, agitado y abrumado. Sólo pude rogarle que se marchara, prometiéndole darle una respuesta al día siguiente. Le pregunté si había hablado con papá. Me dijo que no se atrevía. No sé si le acompañé a la puerta o le eché.