Vida de Charlotte Bronte

Vida de Charlotte Bronte

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPÍTULO XIII

Charlotte Brontë tuvo que volver a las penosas circunstancias del invierno anterior cuando se acercó el momento de que el señor Nicholls se marchara de Haworth. Los feligreses le hicieron un homenaje en una asamblea pública, manifestando así su respeto a quien los había servido fielmente durante ocho años. Él se marchó del pueblo y Charlotte creyó que no volvería a saber nada de él, a no ser alguna vaga noticia de segunda mano que dejara caer casualmente alguno de los clérigos de los alrededores.

Yo había prometido hacerle una visita cuando regresara de Londres en junio; pero después de haber fijado el día, recibí una carta del señor Brontë en que me comunicaba que su hija tenía una gripe muy fuerte, acompañada de un espantoso dolor de cabeza, y me rogaba que demorara la visita hasta que estuviera mejor. Lamenté la causa de la demora, pero no la demora en sí hasta una temporada en que los páramos estarían en todo su esplendor con el color encendido de los brezos en flor y que me permitiría contemplar el panorama que ella me había descrito muchas veces. Así que acordamos que no iría a verla hasta agosto o septiembre. Mientras tanto recibí una carta de la que me siento tentada a dar un extracto porque expone su idea de lo que tenía que ser la literatura de ficción, y su amable interés de siempre por lo que hacía yo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker