Vida de Charlotte Bronte
Vida de Charlotte Bronte No creo que volviera a escribir una lÃnea más. Los dÃas y las noches transcurrieron con lentitud; continuaron las náuseas y los mareos, y siguió soportándolos con confiada paciencia. Hacia la tercera semana de marzo se produjo un cambio; un delirio incoherente en el que no dejaba de pedir comida e incluso estimulantes. ComÃa ávidamente; pero ya era demasiado tarde. Despertó un instante del estupor y vio la cara acongojada de su esposo y oyó el susurro de una plegaria pidiendo a Dios que la salvara. «¡Vamos! —murmuró—. No voy a morirme, ¿verdad? Él no va a separarnos ahora que somos tan felices.»
El sábado 23 de marzo por la mañana, temprano, el solemne toque de la campana de la iglesia de Haworth anunció la muerte de Charlotte Brontë a los vecinos que la conocÃan desde niña y que se estremecieron al pensar en los dos hombres solos y desolados sentados en la vieja casa gris.