Vida de Charlotte Bronte
Vida de Charlotte Bronte Charlotte tenía poco más de nueve años cuando las enviaron a ella y a su hermana a Haworth, por la razón que acabo de explicar.
Una señora mayor del pueblo fue a vivir a la casa parroquial como sirvienta. Se quedó allí como un miembro más de la familia durante treinta años; y es digna de mención por su largo y fiel servicio y por el cariño y el respeto que se ganó. Tabby era el modelo perfecto de la mujer yorqueña de su clase por su dialecto, apariencia física y carácter. Rebosaba sentido práctico y sagacidad. No era en absoluto aduladora; pero no escatimaba esfuerzos por quienes estimaba. Era muy estricta con los niños; y sin embargo nunca le importaba tomarse pequeñas molestias para proporcionarles los pequeños gustos si podía hacerlo. Sólo pedía a cambio que la consideraran una fiel amiga. Y muchos años después, la señorita Brontë me contó que le había resultado bastante difícil, porque Tabby esperaba que la informaran de todos los asuntos de la familia pero estaba tan sorda que cuando le explicaban algo se enteraban todos los que estuvieran en la casa y en los alrededores. Y para no pregonar de aquel modo lo que fuera conveniente guardar en secreto, la señorita Brontë solía llevarla a dar un paseo por los páramos solitarios; allí se sentaban ambas en algún lugar aislado sobre los brezos y ponía a la anciana al corriente de cuanto quisiera saber.
