La Muerta enamorada
La Muerta enamorada El párroco Romualdo, ya con sesenta y seis años de edad, narra a otro sacerdote una historia de su juventud, que el propio Romualdo califica de «singular y terrible», y de la que no está seguro de si fue un sueño o realidad.
Retrotrayéndose a la víspera de su ordenación como sacerdote, Romualdo cuenta cómo había vivido por completo ignorante del mundo exterior y cómo no había nada más excelso para él que la vida religiosa.
Sin embargo, al acudir a la ceremonia de ordenación, queda prendado de una misteriosa y bella mujer, quien le lanza una mirada tan hipnótica que hace escuchar a Romualdo su súplica para que no lleve a cabo su ordenación y sea suyo.