El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia El valle del Éufrates, en otro tiempo populosa región agrÃcola, es hoy una llanura árida barrida por el viento. Las escasas hierbas y los arbustos del desierto luchan contra la arena llevada por el viento. Los fértiles campos, las grandes ciudades y las largas caravanas de los ricos comerciantes ya no existen. Las tribus árabes nómadas son los únicos habitantes del valle desde la era cristiana y subsisten gracias a sus pequeños rebaños.
La región está salpicada de colinas. Al menos durante siglos fueron consideradas como tales, pero los fragmentos de alfarerÃa y ladrillos gastados por las ocasionales lluvias llamaron finalmente la atención de los arqueólogos. Se organizaron campañas para realizar excavaciones financiadas por museos europeos y americanos. Los picos y las palas demostraron rápidamente que aquellas colinas eran antiguas ciudades, las podrÃamos llamar «tumbas de ciudades».
Babilonia es una de ellas, los vientos habÃan esparcido sobre ella el polvo del desierto durante veinte siglos. Las murallas, originalmente construidas de ladrillo, se habÃan desintegrado y habÃan vuelto a la tierra. Asà es hoy en dÃa la rica ciudad de Babilonia: un montón de tierra abandonado hace tanto tiempo que nadie conocÃa su nombre hasta que se retiraron los escombros acumulados durante siglos en las calles, los nobles templos y los palacios.