El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia Asà habló Arkad a su clase en la quinta lección.
—Demasiados babilonios educan a su familia en barrios de mala reputación. Los propietarios son muy exigentes y cobran unos alquileres muy altos por las habitaciones. Las mujeres no tienen espacio para cultivar las flores que alegran su corazón y el único lugar donde los hijos pueden jugar es en los sucios senderos.
»La familia de un hombre no puede disfrutar plenamente de la vida a no ser que posea un terreno, que los niños puedan jugar en el campo o que la mujer pueda cultivar además de flores, sabrosas hierbas para perfumar la comida de su familia.
»El corazón del hombre se llena de alegrÃa si puede comer higos de sus árboles y racimos de uvas de sus viñas. Si posee una casa en un barrio que lo enorgullezca, ello le infunde confianza y le anima a terminar todas sus tareas. También recomiendo que todos los hombres tengan un techo que lo proteja tanto a él como a los suyos.
»Cualquier hombre bienintencionado puede poseer una casa. ¿Acaso nuestro rey no ha ensanchado las murallas de Babilonia para que pudiéramos comprar por una cantidad razonable muchas tierras inservibles?