El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia Si un hombre tiene suerte, es imposible predecir el tamaño de su riqueza. Si lo lanzan al Éufrates, saldrá con una perla en la mano.
Todos las personas desean tener suerte, y ese deseo existÃa tanto en el corazón de los individuos de hace cuatro mil años como en los de nuestros dÃas. Todos esperamos la gracia de la caprichosa diosa de la fortuna. ¿Existe alguna manera de poder obtener no sólo su atención, sino también su generosidad?
¿Hay algún modo de atraer la suerte?
Esto es precisamente lo que los habitantes de la antigua Babilonia querÃan saber y lo que decidieron descubrir. Eran clarividentes y grandes pensadores. Esto explica que su ciudad se convirtiera en la más rica y poderosa de su tiempo.
En aquella lejana época no existÃan las escuelas. Sin embargo, sà que habÃa un centro de aprendizaje muy práctico. Entre los edificios rodeados de torres de Babilonia; este centro tenÃa tanta importancia como el palacio los jardines colgantes y los templos de los dioses. Ustedes constatarán que en los libros de historia este lugar aparece muy poco, probablemente nada, a pesar de que ejerciera una gran influencia en el pensamiento de aquel entonces.
