Metafísica para la vida diaria
Metafísica para la vida diaria Un filósofo dijo: «la vida es la adaptación a las circunstancias exteriores», y explicó que toda cosa viviente muestra una tenacidad sorprendente en mantenerse viva, creciendo, y adaptándose a las condiciones en que tiene que vivir.
Esto es verdad en cuanto al reino vegetal y al reino animal. Asombra ver como las mariposas, los insectos, los animales poseen coloridos que los confunden con la vegetación del paraje en donde viven. Suponemos que para defenderse del hombre; la vida inteligente por sí misma, que emplea todos los medios para conservar a las diferentes crías hasta que puedan defenderse ellas mismas.
Pero esto no es correcto con respecto al ser humano, puesto que el hombre ya ha trascendido todas las etapas inconscientes, y ha desarrollado sus poderes latentes.
La Biblia enseña que el hombre no tiene ninguna necesidad de amoldarse a las condiciones en que nace, ni de resignarse a ninguna cosa. Todo lo contrario, la resignación, esa actitud que hasta ahora ha sido llamada una virtud, es en realidad una ofensa contra la inteligencia; es pereza mental y física; y va contra todos lo impulsos instintivos del individuo. Claro está que todo esto es debido a la ignorancia de la raza; y al enterarse el hombre que el impulso de su alma es la voz de Dios en él, ya deja de doblegarse y busca la manera de dominar.
