El Profeta
El Profeta Entonces un hombre del arado dijo, «Háblenos del Trabajo».
Y él respondió, diciendo:
Trabajas para mantener el ritmo con la tierra y con el alma de la tierra.
Porque estar parado es volverse desconocido para las estaciones, y salir del desfile de la vida que desfila con majestad y sumisión orgullosa hacia lo infinito.
Cuando trabajas eres la flauta por cuyo corazón el susurro de las horas se vuelve música.
¿Cuál de Uds. serÃa un junco, callado y silencioso, cuando todo lo demás canta al unÃsono?
Pero te digo que cuando trabajas, realizas una parte del sueño más lejos de la tierra, el cual te fue asignado a ti cuando ese sueño nació.
Y por seguir trabajando en verdad estás amando la vida,
Y amar la vida por el trabajo significa estar Ãntimo con el secreto más Ãntimo de la vida.
Pero si por tu dolor le llamas aflicción al nacimiento y al apoyo de la carne una maldición escrita en tu frente, entonces contesto que nada sino el sudor de tu frente te lavará lo que está escrito.
También te han dicho que la vida es tiniebla, y en tu cansancio repites lo que dijeron los cansados.
