El Profeta
El Profeta Y un comerciante dijo, «Háblenos de Comprando y Vendiendo».
Y él contestó y dijo:
A ti la tierra cede su fruta, y nunca te faltará si sabes cómo llenarte las manos.
Es por intercambiar los regalos de la tierra que hallarás la abundancia y estarás satisfecho.
Pero a menos que el intercambio sea con el amor y la justicia amable, los llevará a algunos a la avaricia y a otros al hambre.
Cuando están en el mercado y Uds. los trabajadores del mar y del campo y de las viñas se reunen con los tejedores y con los alfareros y con los recogedores de especias,
Invoquen entonces el espÃritu maestro de la tierra, para que venga entre Uds. y bendiga las escalas y los cálculos que comparan valor con valor.
Y no dejen que los con manos baldÃas participen en sus trueques, los que venderÃan sus palabras por el trabajo de Uds.
A tal hombre debes decir:
«Ven con nosotros al campo, o ve con nuestros hermanos al mar y echa tu red;
Porque la tierra y el mar serán generosos a ti como lo son a nosotros».
