El Profeta
El Profeta El recto no está inocente de los actos del malvado,
Y él con manos blancas no está limpio de los actos del criminal.
SÃ, el culpable muchas veces es el vÃctima del lastimado,
Y con aun más frequencia el condenado lleva la carga de él sin culpa.
No puedes separar los justos de los no justos y los buenos de los malvados;
Porque se quedan juntos antes de la cara del sol como el hilo negro y el blanco son tejado juntos.
Y cuando se rompe el hilo negro, el tejedor mirará en la tela blanca, y exminará el telar también.
Si uno de Uds. le echarÃa la culpa a la esposa no fiel,
Que también pese el corazón del esposo en las escalas, y mida el alma de éste con medidas.
Y que él quien lo azotarÃa al delincuente mire el espÃritu del ofendido.
Y si uno de Uds. castigarÃa en nombre de rectitud y darle con hacha al árbol malo, que vea las raÃces del árbol;
Y en verdad él hallará las raÃces de lo bueno y lo malo, del provechoso y del infructuoso, todos entrelazados en el corazón silencioso de la tierra.
Y Uds. los jueces que quieren ser justos,