El Profeta
El Profeta Y un poeta dijo, «Háblenos de la Belleza».
¿Dónde buscarás la belleza, y cómo la hallarás a menos que ella misma sea tu vÃa y tu guÃa?
Y, ¿cómo hablarás de ella a menos que ella sea la tejedora de tu habla?
Los apenados y los heridos dicen, «La belleza es simpática y cariñosa.
Como una joven madre medio-tÃmida de su propia gloria ella anda entre nosotros».
Y los apasionados dicen, «No, la belleza es cosa de fuerza y temor.
Como la tempestad ella sacude la tierra debejo de nosotros y el cielo encima».
Los cansados y los rendidos dicen, «La belleza es de sussuros bajos. Ella habla en nuestro espÃritu.
Su voz abre paso a nuestros silencios como la luz débil que tembla de miedo de la sombra».
Pero los inquietos dicen, «La hemos oÃdo gritar entre las montañas,
Y con sus gritas vino el sonido de cascos, y de alas y de rugidos de leones».
En la noche los vigilantes dicen, «La belleza subirá con el almancer desde el este.»
Y en el mediodÃa los trabajadores y los caminantes dicen, «La hemos visto doblada encima de la tierra desde las ventanas de la puesta del Sol».
