El Profeta
El Profeta Y ella le saludó a él, diciendo:
Profeta de Dios, en búsqueda de lo sumo, por mucho tiempo ha buscado su nave en las distancias.
Y ahora su nave ha llegado, y tiene que irse.
Profundo es su anhelo por la tierra de sus memorias y el hogar de sus deseos más grandes; y nuestro amor no lo atará ni nuestras necesidades lo aferrarán.
Pero esto le pedimos a Ud. antes de que se vaya, que nos hable y nos dé de su verdad.
Y se la daremos a nuestros hijos, y ellos a los suyos, y jamás se morirá.
En su soledad ha mirado nuestros dÃas, y en su despertar ha escuchado al llanto y la risa de nuestros sueños.
Entonces por favor de revélese a nosotros, y dÃganos lo que se le ha mostrado acerca de lo que queda entre el nacimiento y la muerte.
Y él respondió:
Gente de OrfalÃs, ¿de qué puedo hablar salvo de lo que ahora mismo les induce las almas?
