Fausto
Fausto En un angosto cuarto gótico de techo alto y abovedado. FAUSTO, inquieto, en un sillón frente al pupitre.
FAUSTO
He estudiado, ¡ay!, filosofía,
jurisprudencia y medicina,
355
y también, ¡por desgracia!, teología;
profundamente, con apasionado esfuerzo.
Y heme aquí ahora, ¡pobre loco!,
tan cuerdo como antes lo fui.
Soy magíster, y hasta soy doctor,
360
y ya va para diez años que[16],
por altos y bajadas, por llanos y revueltas,
a mis discípulos de la barba llevo.
¡Y solo veo que nada podemos saber!
¡La sangre con esto se me hierve!
365
Bien es verdad que tengo más juicio
que todos esos fatuos, doctores, maestros, curiales, frailucos;
no me atormentan ni escrúpulos ni dudas,
no me asustan ni el diablo ni el infierno:
en recompensa me ha sido arrebatada toda alegría,
370
