Los padecimientos del joven Werther
Los padecimientos del joven Werther El padre de Lotte se sintió aquejado por un mal que lo retenÃa en su dormitorio, por lo que envió su carruaje a buscar a su hija y ella partió. Era un hermoso dÃa de invierno, habÃan caÃdo con fuerza las primeras nieves y toda la región estaba cubierta de blanco.
Werther la siguió a la mañana siguiente para acompañarla en caso de que Albert no fuera a recogerla.
Lo benigno del tiempo apenas tuvo efecto sobre su ánimo sombrÃo, en su alma sentÃa una presión sofocante, las imágenes más tristes habitaban en su interior y su ánimo no conocÃa emoción que no fuera el pasar de un pensamiento doloroso al siguiente.
Como vivÃa en eterna insatisfacción consigo mismo, el estado de los demás le resultaba aún más preocupante y confuso. CreÃa haber perturbado la hermosa armonÃa entre Albert y su esposa y en los reproches que se hacÃa al respecto se mezclaba una secreta animadversión contra el marido.