Los padecimientos del joven Werther
Los padecimientos del joven Werther 20 de octubre
Llegamos aquí ayer. El embajador se encuentra indispuesto, por lo que guardará reposo algunos días. Si no fuera tan insoportable, todo estaría bien. Percibo, percibo que los hados me tienen destinadas duras pruebas. ¡Pero hay que tener valor! ¡Un espíritu liviano lo soporta todo! ¿Un espíritu liviano? Me ha entrado la risa en cuanto la palabra ha llegado a mi pluma. Ay, un poco de sangre liviana me haría el hombre más feliz de la tierra. ¿Qué significa esto? Otros se pavonean ante mí satisfechos con sus reducidas fuerzas y talentos, ¿y yo tengo que dudar de mis energías, de mis dotes? Dios mío, que me concediste todo esto, ¿por qué no me entregaste sólo la mitad y a cambio me ofreciste confianza en mí mismo y moderación?
