Poesia
Poesia Ándeme yo caliente[642]
y ríase la gente.
Traten otros del gobierno
del mundo y sus monarquías,
5mientras gobiernan mis días
mantequillas y pan tierno,
y las mañanas de invierno
naranjada[643] y aguardiente,
y ríase la gente.
10Coma en dorada vajilla
el príncipe mil cuidados,
como píldoras, dorados;
que yo en mi pobre mesilla[644]
quiero más una morcilla
15que en el asador reviente,
y ríase la gente.
Cuando cubra las montañas
de blanca nieve el enero,
tenga yo lleno el brasero
20de bellotas y castañas,
y quien las dulces patrañas
del rey que rabió[645] me cuente,
y ríase la gente.
Busque muy en hora buena
25el mercader nuevos soles[646];
yo conchas y caracoles
entre la menuda arena,
