Poesia
Poesia quien era mi paz.
Dejadme llorar
30orillas del mar.
No me pongáis freno
ni queráis culpar;
que lo uno es justo,
lo otro, por demás.
35Si me queréis bien,
no me hagáis mal:
harto peor fuera
morir y callar.
Dejadme llorar
40orillas del mar.
Dulce madre mía,
¿quién no llorará,
aunque tenga el pecho
como un pedernal,
45y no dará voces,
viendo marchitar
los más verdes años
de mi mocedad?
Dejadme llorar
50orillas del mar.
Váyanse las noches,
pues ido se han
los ojos que hacían
los míos velar;