Poesia
Poesia con el alma cuando baja,
siempre su norte[1027] descubre.
No hay ninfa de Vesta[1028] alguna
30que así de su fuego cuide
como la dama de Sesto[1029]
cuida de guardar su lumbre.
Con las almenas la ampara
porque ve lo que le cumple;
35con las manos la defiende
y con las ropas la cubre.
Pero poco le aprovecha,
por más remedios que use,
que el viento con su esperanza
40y con la llama concluye.
Ella, entonces, derramando
dos mil perlas de ambas luces[1030],
a Venus y a Amor promete
sacrificios y perfumes.
45Pero, Amor, como llovía,
y estaba en cueros, no acude,
ni Venus, porque con Marte
está cenando unas ubres[1031].
El amador, en perdiendo
50el farol que le conduce,
menos nada y más trabaja,
más teme y menos presume.
Ya tiene menos vigor,