Poesia
Poesia en cendal que fue de Tisbe,
y el monte penetró inculto.
En esto llegó el tardón,
que la ronda le detuvo
355sobre quitalle el que fue
aun envainado, verdugo.
Llegó, pisando cenizas
del lastimoso trasunto
de sus bodas, a la fuente,
360al término constituto;
y no hallando la moza,
entre ronco y tartamudo
se enjuagó con sus palabras,
regulador de minutos.
365De su alma la mitad
cita a voces, mas sin fruto,
que socarrón se las niega
el eco más campanudo.
Troncos examina huecos,
370mas no le ofrece ninguno
el panal que solicita
en aquellos senos rudos.
Madama Luna a este tiempo,
a petición de Saturno,
375el velo corrió al melindre,
y el papahigo depuso,
para leer los testigos