Poesia
Poesia La dulce boca que a gustar convida
un humor[91] entre perlas distilado[92],
y a no invidiar aquel licor sagrado[93]
que a Júpiter[94] ministra el garzón de Ida[95],
5amantes, no toquéis, si queréis vida,
porque entre un labio y otro colorado
Amor está, de su veneno armado,
cual entre flor y flor sierpe[96] escondida.
No os engañen las rosas, que a la Aurora
10diréis que, aljofaradas[97] y olorosas,
se le cayeron del purpúreo seno:
manzanas son de Tántalo[98], y no rosas,
que después huyen del que incitan ahora,
y sólo del Amor queda el veneno.
