Poesia
Poesia Seis chopos, de seis hiedras abrazados,
tirsos eran del griego dios, nacido
330segunda vez que en pámpanos desmiente
los cuernos de su frente
y cual mancebos tejen anudados
festivos corros en alegre ejido,
coronan ellos el encanecido
335suelo de lilios, que en fragrantes copos
nevó el mayo a pesar de los seis chopos.
Este sitio las bellas seis hermanas
escogen, agraviando
en breve espacio mucha primavera
340con las mesas, cortezas ya livianas
del árbol que ofreció la edad primera
duro alimento, pero sueño blando.
Nieve hilada, y por sus manos bellas
caseramente a telas reducidas,
345manteles blancos fueron.
Sentados, pues, sin ceremonias, ellas
en torneado fresno la comida
con silencio sirvieron.
Rompida el agua en las menudas piedras
350cristalina sonante era tïorba,
y las confusamente acordes aves,
entre las verdes roscas de las hiedras,
muchas eran, y muchas veces nueve
aladas musas, que, de pluma leve