Poesia
Poesia que conducen el día,
le responden, la eclíptica ascendiendo.
735Entre el confuso, pues, celoso estruendo
de los caballos, ruda hace armonía
cuanta la generosa cetrería,
desde la Mauritania a la Noruega,
insidia ceba alada,
740sin luz no siempre ciega,
sin libertad no siempre aprisionada,
que a ver el día vuelve
las veces que, en fïado al viento dada,
repite su prisión y al viento absuelve.
[siguen los vv. 745-979]