Poesia
Poesia Puesto que es el tratamiento de los temas lo más original del autor y los aspectos estilísticos tienen enorme importancia, su estudio debe plantearse de forma gradual. El primer paso debería partir de la lectura oral de los poemas de arte menor y de las estructuras tradicionales, sobre todo romances y letrillas. Los de contenido lírico y de tema amoroso ofrecen un gran muestrario de posibilidades para analizar los componentes fónicos, léxicos y semánticos. Aunque la musicalidad es lo primero que se percibe (gracias a la cuidada disposición de acentos, entonación, aliteraciones, paronomasias y rima), el léxico se siente perfectamente ajustado al contenido, que se condensa en eslabones representativos de una más profunda cadena de conceptos que circula por el interior de las palabras. Así, por ejemplo, en la primera estrofa de uno de los romances más tempranos del autor, en lugar de enfrentarse directamente con el amor, tema de la composición, recurre perifrásticamente, sin nombrarle, a la descripción del dios del amor, Cupido (que como dios es inmortal pero a un tiempo niño, según las representaciones) y a su madre, Venus (Afrodita entre los griegos), diosa del amor y de la belleza. Con estas alusiones establece un sistema de oposiciones (ciego-apuntar, atinar; niño-mayor de edad; caduco-dios; mortal-inmortal; vendado-vendido) cuyo objetivo es mostrar la influencia del amor (símbolo universal y eterno de acuerdo con los mitos utilizados) y sus consecuencias antagónicas en el amante, además de ponderar la belleza de la dama.
